martes, 15 de diciembre de 2009

La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años...

Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier telaraña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas... Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas!

Están los que usan siempre
la misma ropa.
Están los que llevan amuletos.
Los que hacen promesas.

Los que imploran mirando al cielo.
Los que creen en supersticiones.
Y están los que siguen corriendo
cuando les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando
cuando se acaba el aire.
Los que siguen luchando
cuando parece perdido,
como si cada vez fuera la última vez, convencidos de que la vida misma
es un desafio.

Sufren,
pero no se quejan,
porque saben que el dolor pasa.
El sudor se seca.
El cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecera,
la satisfacción de haberlo logrado.

En sus cuerpos hay la misma
cantidad de músculos.

En sus venas corre la misma sangre.
Lo que las hace diferentes
es su espirítu.
La determinación de alcanzar la cima,
una cima a la que no se llega

superando a los demás.

Sino superandose a uno mismo.

VINCENT VAN GOGH.

viernes, 11 de diciembre de 2009

jueves, 10 de diciembre de 2009

Disparo contra el sol con la fuerza del ocaso,
mi ametralladora está llena de magia.
Pero soy solo un hombre más,
cansado de correr en la dirección contraria,
sin podio de llegada y mi amor me corta la cara,
porque soy sólo un hombre más.
Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando
 porque el tiempo, el tiempo no para.
Unos días sí, otros no, estoy sobreviviendo sin un rasguñón,
por la caridad de quien me detesta.
Y tu cabeza está llena de ratas,
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.
Yo veo el futuro repetir el pasado, veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
Yo no tengo fechas para recordar,
mis días se gastan de par en par buscando un sentido a todo esto.
Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se escoje matar o morir
y así nos hacemos argentinos.
Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos
y ellos destruyeron un país entero, pues así se roba mas dinero...

martes, 8 de diciembre de 2009

Una piba con la remera de Greenpeace

Está dormida o finge que duerme,
llega una mosca y se posa en su boca
y, sin embargo, mi mundo termina en ella.
 Ya se cansó de dormir todo el tiempo en sillones
y de taparse la boca para no gritar.
Nunca supo buscarse la vida,
su cuna fueron restos de un Mehari,
cuando se enoja chisporrotea infumable.

Se aparta corriendo de mamones zoquetes y fiolos pipiolos,
y por las dudas nunca está cerca de las vías
 sin mirar atrás, mirar atrás.

Boca sucia, pequeña hechicera,
una pendeja que hace de vieja,
tratando de que pique algún pavo ingenuo.
El jean le aprieta la fresa y ella es la reina
en paredones que escracha culeando su estrella.
 Sueña con algún pajarraco
que le de un pie y sople su amor
y la alegría por la que su mundo gira.

Se aparta corriendo de mamones zoquetes y fiolos pipiolos,
usa su lengua como un sable,
mientras se ríe y nos apura.
Y por las dudas nunca está cerca de las vías
sin mirar atrás, mirar atrás.