miércoles, 14 de abril de 2010

Sensaciones térmicas

De los incalculables méritos acreeditados por el inolvidable Osvaldo Soriano a lo largo de su vida, sobresale uno en especial no por la trascendencia ecuménica del mismo. Más bien, el creador de "Triste, solitario y final" engalanó su prosapia de originalidades al convertirse en el primer y único intelectual argentino que decidió enfrentarse cara a cara con un bastardo enemigo de la Patria a quien, ridículamente, todos en este país le abrimos las puertas de nuestros oídos, entendimiento y disciplina. El duelo de Soriano, a decir verdad, la cobardía al ridículo generalizada en el resto de la población lo dejó en la más pasmosa soledad del duelista, sin padrinos, ayudantes de campo ni hinchada que lo alentase.
La génesis de la batalla comenzó el día en que Soriano se decidió a calificar en alta voz una frase cuyo contenido -aproximado- resultó así: "¿Qué mierda es esto de la sensación térmica? ¿De dónde saca el Servicio Meteorológico Nacional que si hay 2º de temperatura, en realidad sentimos 2º bajo 0 u otra marca parecida, pero nunca los 2º que marca el termómetro?".
El resto de la intelectualidad lo miró absorto. Nadie se plegó a su inusual pero valedera protesta. Siguió Soriano: "En Francia te dicen que hay 8º y punto..., salís a la calle sabiendo que la temperatura es ésa. Así pasa en todos los países, menos en la Argentina. Si hace calor, una marca de 30º te la suben a 35..., si hace frío, 4º son 2 bajo 0, o 1 sobre 0..., pero 4º a secas jamás".
"¡Qué guachada esta de tirarnos por la cabeza con una sensación térmica por arriba de 5º, como mínimo, de lo que marca el termómetro! ¿Por qué no nos dicen que hace 2º bajo 0 y se dejan de romper con los 7...? ¿No se dan cuenta de que lo único que logran señalando la sensación térmica es que nos caguemos más de frío?".
La moda de la sensación térmica no permite pasarla por alto. Ergo: a cagarnos más de frío con los 7 virtuales y no con los 2 reales.
Alguna vez la batalla comenzada por Soriano tendrá otros puños que levanten su proclama. Si no nos libramos nunca de la dominación extranjera, al menos quizá consigamos que la Argentina contemple una sola temperatura ambiente y no dos como ahora. Que cuando se diga son 25º, no le agreguemos aritmética ni logaritmos, de esos que terminan haciéndonos creer que nos cubre el calor del desierto de Sahara... El día que haga 25º..., hará 25º y punto. Cuando el termómetro marque 2... ésa será la temperatura real. Si llegase a ocurrir eso algún día, de buena gana exigiremos que el Servicio Meteorológico Nacional se denomine Osvaldo Soriano, héroe nacional de la lucha contra las sensaciones térmicas.


Fragmento extraído de "A brillar, mi amor" de Jorge Boimvaser.

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