miércoles, 3 de agosto de 2011

Tsunami

Sospecho que ésta vez me toca a mí pagar toda la puta fiesta. Un gato me cruzó, negro y puntual, y no lo pude esquivar.
No puede servirme en nada ganar todo el mundo así, si pierdo mi alma nada va a estar bien.
Hay más blá-blá y más glú-glú... Quieren al picho y no sus pulgas... ¡Mmm!... creo que ésta vez el huevo está bastante más salado, amigos.
Gordita de Pinamar (nunca acaba de llegar). Estéticos herpes y culito on-line.
Y otra vez, esa sandía echándole la culpa al empedrado (no querés ponerle tu balazo).
Se va a la ola a beber... y ¡chau!
Va a la ola a joder... y ¡chau!
Hay mucho beat y mucho soul barato y bosanova ponja. Hay quemazón, así, de chicharrón, con un festejo de cien maltas.
Putitas de la cocoa y turco del especial, yiritos de tiendas progres sin amor... ¡Toda esa caca te paspa mal!...

lunes, 1 de agosto de 2011

Amor

Estaba desconocido: el amante que nunca dio la cara, el más avido de amor pero también el más mezquino, el que no daba nada y todo lo quería, el que no permitió que nadie le dejara en el corazón huella de su paso, el cazador agazapado se echó por la calle de en medio en un arrebato de cartas firmadas y de regalos galantes. Fue la única vez, desde sus primeros tiempos, en que se sintió atravesado por una lanza de amor.


Gabriel García Márquez,
El amor en los tiempos del cólera.