domingo, 20 de mayo de 2012

Yo tenía la certeza de que, en ciertas ocasiones, lográbamos comunicarnos, pero en forma tan sutil, tan pasajera, tan tenue, que luego quedaba más desesperadamente solo que antes, con esa imprecisa insatisfacción que experimentamos al querer reconstruir ciertos amores de un sueño. Sé que, de pronto, lográbamos algunos momentos de comunión. Y el estar juntos atenuaba la melancolía que siempre acompaña a esas sensaciones, seguramente causada por la esencial incomunicabilidad de esas fugaces bellezas. Bastaba que nos miráramos para saber que estábamos pensando o, mejor dicho, sintiendo lo mismo.
Ernesto Sábato.
El túnel.

martes, 8 de mayo de 2012

Matty

El no dormir hace que me desacomode los días, pero... estas 24 horas de despedida fueron las más difíciles y lindas por las que tuve que pasar en mi vida.
Difíciles, porque te fuiste con todo lo que nos queda por hacer. Porque ya no voy a escuchar más tus anécdotas, tus chistes... Ya no voy a ver tu sonrisa ni escuchar esa risa contagiosa. Ya no puedo cagarte a pedos por las giladas que hacías. Yo, sinceramente, no puedo pensar que ya no estás.
¿24 horas lindas? Sí, lindas. Porque en todo momento te sentí ahí, conmigo, dándome fuerzas para no caerme. Aunque el escenario no era hermoso, vos estuviste ahí... En cada chiste, en cada anécdota recordada, en cada carcajada estabas presente... en cada lágrima estuviste, estás y vas a seguir estando presente.
Nunca nos tomamos esas tres birras que, según vos, yo te debía. Todavía sigo firme en que realidad no las ganaste... Igual, me las hubiera tomado...
Y no digo más. Ya lo sabés todo. Siempre te lo dije y estoy segura que siempre lo escuchaste.
Te quiero, Damián Matías Calderón, ¡te quiero con todas las fuerzas de mi alma, amigo! Siempre, siempre, siempre vas a estar en mi corazón. Una parte de mi alma se fue con vos, gordo cara de papa ♥


22.04.1990 - 07.05.2012