martes, 31 de julio de 2012

domingo, 29 de julio de 2012

Mirá si soy mounstruoso, qué tengo yo para jactarme, ni a vos te tengo ya porque estaba bien decidido que tenía que perderte (ni siquiera perderte, antes hubiera tenido que ganarte).
[...]
Había tanto tiempo perdido en vos, eras de tal manera el molde de lo que hubieras podido ser bajo otras estrellas, que tomarte en los brazos y hacerte el amor se volvían una tarea demasiado tierna, demasiado lindante con la obra pía, y ahí me engañaba yo, me dejaba caer en el imbécil orgullo del intelectual que se cree equipado para entender.
[...]
Dónde estarás, dónde estaremos desde hoy, dos puntos en un universo inexplicable, cerca o lejos, dos puntos que crean una línea, dos puntos que se alejan y se acercan arbitrariamente.


Rayuela.
Julio Cortázar.

viernes, 20 de julio de 2012

¿Día del amigo?

Querido (sí... a vos):

Quiero empezar diciendo que realmente no me importa si es el día del amigo. ¿Qué corno es el día del amigo? ¿A quién se le ocurrió? ¿A una empresa para vender más cerveza en invierno? ¿A una telefónica para vender paquetes de llamadas por diez pesitos?
No me vengan con la huevada esa de la llegada del hombre a la Luna, sino el día que manden a un pobre tipo a Marte, ¿el día de qué va a ser? Vayamos pensando desde ahora, ¿o lo van a hacer llegar un 20 de julio así no tenemos que pensar?
No me importa si es el día del amigo. Si por ser el día del amigo tengo que, obligatoriamente, recordar a toda la gente que quiero... ¿entonces quiere decir que un día que no sea el del amigo puedo olvidarme de ustedes?
Eso sería como si todos los días que no son el de la mujer, puedo mandarlas a lavar los platos. O como si todos los días que no son el del niño, puedo gritarles o ignorarlos. Acaso los días que no son el día del animal... ¿puedo salir a patear gatitos? ¿Puedo ser un amargo y caracúlico las 51 semanas que no son la "semana de la dulzura"?
No me importa el día del amigo. Me parece un día prefabricado, una boludez más para obligarnos a encontrarnos (a consumir lo que a la publicidad se le antoje), a mandar tarjetas (bueno... mails o SMS, ya nadie manda tarjetas), a ponernos histéricos y a gastar todo el crédito para decirnos "feliz día".
¿Día de qué? Si hoy es el día del amigo, entonces mañana no lo es. Tenemos un día del amigo y 364 días que no. En una de esas es por eso que estamos como estamos, ¿no te pusiste a pensarlo?
No me importa el día del amigo, pero sí me importan mis amigos. Así que... ¡FELIZ DÍA! (y me cago en la contradicción). Pero feliz día para hoy, o mañana, o cuando se te cante, o todos los días que quieras de acá a fin de año, o hasta siempre.
Porque los amigos son lo más. Y vos, sos lo más.
Y como me cago en la contradicción, seguro que hoy, u otro día, encontraremos un lugar para vernos... como nos vemos todas las semanas, desde hace años. Un abrazo grande.

domingo, 15 de julio de 2012

Se dio cuenta entonces que era ella quien lo estaba esperando y no él quien la aguardaba en el lugar de siempre. Se sintió mal por estar ahí, porque era un hecho que él no buscaba encontrarla y que si por un descuido del azar tuviera que tomar el camino para pasar por donde ella estaba, lo obligaría a su encuentro y violaría su decisión de no encontrarla. Fue cuando se puso en pie y se alejó del lugar procurando no detenerse a ver rostro alguno. -