jueves, 26 de febrero de 2015

PUTO.

PUTO… si, así, a secas. PUTO en blanco y negro y con letras grandes.
Esta semana he escuchado esta palabrita todo el tiempo en la tele, y gracias a un señor al que llaman DIOS…
PuTo, pUtO, PUTO, la usan para descalificar, para ofender, para denigrar. La usan como insulto, como agresión, como mala palabra, como sinónimo de maricón, de poco hombre, de cobarde...
Yo toda la semana he sentido como un ruidito interno y me pregunto…
PUTO, ¿quién?
¿Puto el que tiene sexo con otro hombre?
¿O puto el que tiene sexo con cualquiera, con esta, con aquella, con la de enfrente, con la de al lado, con una puta, con una esclava, con una niña?
PUTO, ¿quién?
¿El que elige vivir su sexualidad como la siente en la intimidad de su casa o el que decide ser cómplice de delitos como la trata de personas?
¿PUTO quién?
¿El que no sabe jugar al fútbol y por eso no es un “chongo”, o puto el que descalifica a una mujer y la usa como objeto, la vende y la compra?
¿PUTO quién?
¿PUTO yo?
Que respeto a mi madre y a mi hermana, que acompañe hasta el día de su muerte a mi abuela, ABUELA... mujer... cambiándole pañales y dándole de comer en la boca... ¿PUTO yo?
¿O puto el que tira viejos en depósitos geriátricos? ¿El que olvida a la madre? Sí, a la madre que lo parió y que le dio de comer.
¿O puto el que golpea cobardemente a una mina hasta desfigurarla y si con eso no le alcanza para descargar su ira, le tira alcohol y la prende fuego?
¿PUTO yo o PUTO él?
PUTO yo que tuve huevos enfrenté a mi padre y le dije que era puto, y me di y le di la oportunidad de vivir la vida como se nos dio, aceptándonos y queriéndonos axial, como somos.
¿PUTO yo o puto el hombre que se casa para ser macho, jefe de familia y de noche, a oscuras se come a cuanto puto se le cruza, sin tener conciencia del riesgo al que expone a su familia por su promiscua cobardía?
¿PUTO yo que desee con toda el alma ser padre, que me jugué con alma, corazón y vida, que sufrí, lloré, me revolqué por no poder serlo hasta que dios puso en mi camino a una luz que llena mis días y a la que le regalo cada minuto de mi vida?
¿PUTO yo o putos los que abandonan hijos, niegan apellidos, especulan, negocian, usan su sangre como botín de guerra en divorcios vergonzosos como peleas de verdulería? ¿Quién es el puto eh?
Tal vez ofenda leer tantas veces esta palabra, es raro que yo escriba este tipo de cosas, pero... ¿saben una cosa señores? Y sobre todo a los hombres se los digo:
Hay que ser muy HOMBRE para ser PUTO.

Fernando Peña.

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